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Los economistas del futuro

He recibido en una de las listas de distribución a la que estoy suscrito una especie de artículo de Geoff Hodgson quien, previamente, advierte al lector en el cuerpo del mensaje de que si éste quiere deprimirse con respecto al futuro de la economía no tiene más que pasar a leer el documento que nos remite.

El documento es una selección de comentarios sobre la concesión del Premio Nobel de Economía de este año a Elinor Ostrom y Oliver Williamson, dos economistas cuyas investigaciones escapan a los cánones de lo que la disciplina suele considerar como ortodoxo o, a lo sumo, como permisiblemente heterodoxo. Esos comentarios están realizados en un blog que se llama algo así como “Rumores del mercado de trabajo de economía” que suele ser frecuentado por alumnos de la licenciatura, doctorandos y jóvenes investigadores de la materia en cuestión.

Como el propio Hodgson señala, los comentarios son expresivos de la ignorancia, de la estrechez de miras e, incluso, del sexismo del que hacen gala las futuras generaciones de economistas.

Y es que la mayor parte de ellos comentan que nunca han escuchado hablar de ella y, por tanto, no merecería dicho Premio (en lugar, claro está, de avergonzarse de su ignorancia). Que, como el Premio Nobel de Economía nunca se había concedido a una mujer, se lo han otorgado por ese motivo y no por la originalidad de su obra que, por cierto, menosprecian porque no está publicada en las revistas académicas de presunto mayor prestigio en la disciplina. Y hay quienes, incluso, no la consideran una economista por su defensa y práctica de la multidisciplinariedad de la que, además, echan pestes porque entienden que contamina la “pureza” de la economía.

Ese es el futuro que nos aguarda: nuevas generaciones de economistas formados en una disciplina cada vez más alejada de la realidad y de sus problemas, incapaz no sólo de aportar soluciones sino, incluso, de prever los problemas y tan soberbia que se considera autosuficiente. Una generación de analfabetos ilustrados, de alquimistas de las matemáticas y las finanzas capaces de especular con la nada rompiendo en mil pedazos los sueños de quienes confiaron en sus profecías. Da miedo.

 

3 comments

  1. No solo la carrera de economicas necesita en este pais que los estudiantes bajen a la tierra, y sepan para quien van a realizar su profesion y cual es el mundo que les rodea mas alla de las aulas y del parapeto universitario.
    En algunos paises los alumnos estan obligados(la universidad es gratuita) a semanas de trabajo por la comunidad, no es mas que trabajo,s de otras profesiones que los hace estar mas cerca de sus conciudadanos, esto me parece un idea excelente en un mundo tan vanal como el que nos movemos en la actualidad.

  2. economistas sesgados, vaya novedad!! No entiendo de economía pero si intento que alguno de ellos, me de alguna clave me la da en función de su ideología, con lo cual es un lio y no hay quien se aclare.No dices nada nuevo.Todos estamos sesgados en funcion de donde venimos, a donde vamos y a donde creemos que nos dejaran ir..se cuestiona que sea una mujer en determinados entornos y otros encantados…

  3. Asi nos va… durante mi curso de doctorado tuve algunos compañeros que eran incapaces de entender las debilidades metodológicas de nuestra disciplina, si les ponian un modelo econométrico delante no se paraban a pensar que había detras de el … epistemología ,analisis insticucional ¿ que es eso? se preguntan , ya no os digo si les hablaban de bioeconomia o de decrecimiento es como si les hablaran en chino.

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